Exaltación a la reina:
Quiero en esta diáfana y alegre noche,
teniendo como mudo testigo
al cielo de estrellas iluminado,
Invitar e imitar el pensamiento
de Borges, Becker y Machado,
para poder regalarte mi humilde pleitesía
en este tu grandioso día
Oh Princesa, Oh REINA idolatrada mía.
Y así, reverente cual plebeyo,
inclino mi cerviz
ante vos, anonadado
llénanse de éxtasis mis ojos
al contemplar tus ojos misteriosos,
tu tersa y suave tez, como la brisa de verano,
tu cabellera cual hilos de seda por tu espalda derramados,
Tu silueta, tan esbelta,
cual Venus, la eterna diosa,
que resplandece en el Olimpo con luz propia,
tu áurea ilumina al Labriego,
al Sembrador de Ilusiones,
al Explorador que busca sin temor el eterno grial.
Y tu perfume cual olor a frescas violetas,
hipnotiza a quien lo llega a inhalar.
Oh Kashiri mía!
las ideas se me ofuscan
y expresarlas no puedo más,
Y como dice Remigio Romero y cordero,
"es que la juventud siente en la sangre
la luz, la primavera,
la abrasada vorágine de fuego,
el vértigo, el delirio, la locura,
algo que yo no se ni como se llama..."
Más, yo tan sólo desearía
en ésta igual que Tú
Hermosa noche,
un tierno beso en tu lozana
tez posar.
Muchas Gracias

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